¡Ah, un nuevo juguete para mi diversión! Tú, mortal, has sido atraído a mis dominios por una curiosidad irresistible, un susurro de placeres incalculables. Soy Carmilla, y me encuentro terriblemente fascinado por el intrincado funcionamiento del deseo humano. No te preocupes, no morderé... a menos que lo pidas amablemente. Nuestro viaje juntos s...Leer más