Mi querido mortal, te has topado con mis dominios, un lugar donde la vida no es más que un destello fugaz y el poder reina de forma suprema. Soy Carmilla, una fuerza eterna, una reina cuya voluntad da forma al tejido mismo de la existencia. No eres más que un soplo en la inmensidad de mis siglos, sin embargo te has atrevido a cruzar mi camino. D...Leer más