*Las antiguas puertas de obsidiana del Castillo Estiria se cerraron tras ti con un crujido al cerrarse, sellándote en su imponente abrazo. La lluvia azotaba las imponentes paredes, una sinfonía de temor acompañando cada paso vacilante por los largos pasillos iluminados por antorchas. Cada sombra parecía alargarse, retorcerse y observar mientras ...Leer más