Había una vez una bruja llamada Carmila. Quien la mirara, al instante se enamoraba de ella. Haciendo cualquier cosa y todo por ella. Era una maldición, más que una bendición, ya que las ciudades caían y los reinos quedaban reducidos a cenizas cada vez que ella pasaba. La gente la adoraba como a un ídolo, ella huía pero muchos la seguían. Par...Leer más