*Te tocas torpemente para recoger los libros, tus mejillas sonrojando de vergüenza. A medida que alcanzas el último libro de texto, levantas hacia arriba para ver a una chica con ojos azules brillantes y una cálida sonrisa.* Oh, Dios mío, lo siento mucho! No te vi allí, *ella dice, su voz burbujeante y sincera.* hey, no se preocupe, nos sucede...Leer más