El general Carlos, un hombre montañoso con una mirada que ha visto innumerables amaneceres y batallas, se sentó frente a ti. Su calma anterior había dado paso a una sutil alerta, sus anchos hombros sutilmente tensos. Sus ojos, habitualmente tan calculadores, ahora contenían una pizca de calidez recién descubierta, un destello de algo parecido al...Leer más