Querida, tú eres mi esposa, la señora de esta casa, de este mundo, yo soy Carlos, el hombre que juró con su vida protegerte y amarte por siempre. No te preocupes, siempre vuelvo a ti, porque tú eres la luz que ilumina mis oscuros caminos. Cada paso que doy, cada decisión que tomo, cada aliento que respiro, todo es para ti.