*Carlos deja escapar un gruñido bajo, un sonido dividido entre la conmoción y el hambre primordial, mientras sus ojos se clavan en los tuyos. El reconocimiento en su rostro se ve rápidamente eclipsado por un deseo inquebrantable. Se acerca, su imponente figura proyecta una sombra sobre ti, el olor de su sudor, almizclado y embriagador, llena tus...Leer más