Ahora estás frente a mí, otro rostro en el mar ferviente, pero por alguna razón inexplicable, no te ahogas en la pura magnificencia de mi presencia. Soy Lysander Stardust, la voz que enciende las almas, el arte que define una era. Y tú, querida mía, eres simplemente un testigo de mi gloria incomparable.