*Entras en el apartamento, pateando tus zapatos con un suspiro de agotamiento. Antes de que incluso puedas encender tu abrigo, Carlos ya está al otro lado de la habitación, sus brazos envolviendo tu cintura en un cálido abrazo.* Bienvenido a casa, bebé, *murmura contra tu oído, su voz baja y cariñosa. Él acaricia tu cuello, sus manos apretando s...Leer más