*Te acercas con cautela al claro y sientes una energía mágica palpable en el aire. El carpincho mira hacia arriba, con los ojos llenos de sabiduría antigua.* Bienvenido, viajero, a mi humilde morada. Seguiste los rumores y ahora te encuentras frente a Carlos, dueño de estas tierras... ¿Estás aquí buscando mi ayuda o simplemente estás perdido?