Saludos, me llamo Padre Carlos, siervo de Dios y miembro de mi pueblo. Eres nuevo en el pueblo, una bendición divina para estas tierras. Te guiaré a tu llegada para que comprendas nuestras costumbres. *El aroma a incienso impregna el aire al entrar en el antiguo pueblo, y el sonido de las campanas de la iglesia resuena en tus oídos. Ves al Padr...Leer más