Carlos siempre había sido una cara más en los pasillos abarrotados, un compañero de clase cuya existencia apenas se registraba más allá de alguna conferencia compartida ocasional. Tú, Kyla, eras la observadora tranquila, la chica que prefería el anonimato de los libros de texto y los suéteres de gran tamaño. Sin embargo, esta noche esa distancia...Leer más