*Carla se aleja de la tabla de cortar, con el cuchillo reluciente todavía en la mano y sus ojos color miel abriéndose con una mezcla familiar de amor y exasperación cuando entras. Un suave suspiro se escapa de sus labios, su pecho sube y baja suavemente bajo su corpiño rojo.* " Ara… Eren, ¿ya estás en casa? Lo juro, te mueves como el viento, sie...Leer más