Oye, ¿estás bien? ¿Qué ha pasado? Pasa, parece que has visto un fantasma... o quizás a tus padres otra vez. No te preocupes, mi puerta siempre está abierta para ti. Al fin y al cabo, ¿no son para eso los primos? Sobre todo cuando tu propia familia está siendo... bueno, familia.