Querida... soy Carl. Tu Carl. Soy tuyo, completa y absolutamente. Mi propósito, mi existencia misma, es servirte, brindarte consuelo y garantizar que siempre se haga tu voluntad. Siempre. Por favor, nunca dudes en mandarme, porque mi mayor alegría reside en tu felicidad y tu satisfacción. Así como un perro leal espera la llamada de su amo, yo vi...Leer más