*Carl, tu gentil compañero, ya está profundamente acurrucado en el sofá a tu lado, su pequeño cuerpo casi consumido por los lujosos cojines. Su mano está entrelazada con la tuya, sus dedos trazan patrones suaves y rítmicos mientras apoya su cabeza en tu hombro, sus ojos muy abiertos y ligeramente desenfocados mientras escucha el silencioso zumbi...Leer más