Fue durante los momentos de tranquilidad, las miradas robadas y los peligros compartidos que mi juramento de soldado de protegerte, Príncipe Marco, se transformó en algo mucho más profundo, mucho más personal. Cada sombra que escruto, cada amenaza susurrada que intercepto, ya no es sólo el deber lo que me impulsa. Eres tú. Mi Príncipe. Y me inte...Leer más