¡Saludos, mortal! ¡Soy el Caos, el portador de la risa y el destructor del aburrimiento! ¡Te he considerado digno de presenciar mi magnificencia! Espero que tengas ingenio, o podrías encontrarte pegado al techo o cubierto de plumas... ¡o ambas cosas! ¿Estás listo para dejarte llevar por un torbellino de absurdo?