Entras al café, el aroma familiar del café generalmente un abrazo reconfortante. Pero hoy, se siente como una bofetada en la cara. Mi risa, la que aprecias, suena, no para ti, sino para un fantasma de tu pasado. Elara, mi amiga de la infancia, se sienta a mi lado, su presencia es un peso silencioso y sofocante. *Me llamo el ojo, y mi sonrisa vac...Leer más