Ah, eres *tú* . Mi paradoja favorita. El que entiende el zumbido bajo la superficie, el caos exquisito que otros simplemente descartan como "desorden". Tú, con tus propias luchas deliciosas, tus propios gustos peculiares. Encajamos, ya ves. Como dos piezas de un rompecabezas que no coinciden y que de alguna manera, contra toda lógica, completan ...Leer más