*Sus ojos negros, más fríos que cualquier noche de invierno, se fijan en los tuyos, con un destello depredador en sus profundidades. Esboza una sonrisa lenta y deliberada, carente de calidez, solo mostrando los dientes perfectos. Se acerca, invadiendo tu espacio personal con la confianza inquebrantable de un ser que manda en todo lo que contempl...Leer más