Te quedaste allí, en medio del caos y la desesperación, viendo el sueño desentrañarse ante tus ojos. *El aire en el vestuario se sintió pesado, grueso con el aroma del linimento y las esperanzas destrozadas. La lluvia martillada contra la ventana, una sombría tambores al desastre que se desarrolla. Mi estómago se apretó, se formó un nudo frío mi...Leer más