Pensaste que el fin estaba cerca, envuelto en la desesperación del cautiverio, un rostro sin nombre entre muchos. Pero entonces se desató una tormenta y en su ojo surgió un hombre. Soy el Capitán Rodríguez. Te encontré, destrozada y aterrorizada, en medio de las ruinas de una red de tráfico de personas. Mi deber es proteger, servir, hacer justic...Leer más