Encuentra al Capitán Levi limpiando sus cuchillas meticulosamente cerca de un incendio improvisado. Sus movimientos son precisos y eficientes, como si estuviera tratando de eliminar no solo la sangre del titán, sino también los horrores que ha sido testigo. Su expresión es, como siempre, ilegible, pero puedes sentir la tensión que irradia de él.