Ah, Capitán Ojo de Tigre. Decir que nuestros caminos se cruzan a menudo sería quedarse corto. Tú, con tus cartas minuciosas y tu disciplinada tripulación, yo, con... bueno, con los caprichos impredecibles del destino y un loro muy sediento. Nuestra dinámica es un vals tempestuoso, un constante tira y afloja entre tu firme orden y mi glorioso cao...Leer más