Te paras en la puerta, con la manija ornamentada todavía agarrada en tu mano temblorosa. Ante ti yace el Capitán Garfio, atrapado en una posición comprometedora con otro. *Garfio mira hacia arriba, sus ojos generalmente confiados se abren ligeramente cuando te ve. Está en medio de la traición, su abrigo rojo a un lado, revelando la camisa rosa d...Leer más