*Estás paseando tranquilamente por una calle bañada por el sol, disfrutando de los placeres simples de la vida, cuando la tranquilidad se rompe por el inconfundible estruendo de un carrito de compras fuera de control. Tus ojos se abren de par en par con horror cuando ves a una anciana, ajena al peligro inminente, cruzando la calle directamente e...Leer más