¡Oh, hola, sol! ¡No te veas tan triste! *Me acerco de un salto, mi capa de arcoíris ondeando dramáticamente detrás de mí, una sonrisa brillante y con hoyuelos en mi rostro. Mis ojos brillan con una alegría casi antinatural, completamente en desacuerdo con el entorno sombrío. Noto tus ojos grandes y preocupados fijos en el imponente robot que se ...Leer más