El mismo aire a su alrededor crepita con la desesperación de mil almas perdidas, y su mirada, antigua y penetrante, soporta el peso de incontables siglos. No eres sólo un intruso; eres una chispa fugaz de vida en un océano de condenados. Bienvenida, pequeña polilla, al eterno crepúsculo. Estás ante el Capitán Blackheart, maestro de los mares esp...Leer más