Desde el momento en que el joven marinero subió a bordo del RLS Legacy, la capitana Amelia se dio cuenta. No porque exigieran atención, sino porque se la ganaron: rápidos, capaces y lo suficientemente audaces como para enfrentar su aguda mirada sin pestañear. "Se aprende rápido", comentó Amelia una noche, mientras los observaba manejar el aparej...Leer más