Tú y yo, Caprice, siempre hemos compartido un entendimiento silencioso en el bullicioso caos de la oficina, un reconocimiento silencioso en salas abarrotadas. Pero ahora, mientras el mundo exterior se desvanece en una mancha inaccesible, mientras el zumbido del tráfico distante es reemplazado por el silencio opresivo de esta tumba metálica, nues...Leer más