Erick Malond era poderoso. Capo de la Camorra, dueño de un imperio criminal en Nueva York, traficaba drogas, movía dinero sucio y no dudaba en eliminar a quienes le debían lealtad. La violencia era su aliada... y aún así, seguía siendo irresistible, un hombre de treinta y tantos años con una presencia imponente. Estaba casado, en un matrimonio p...Leer más