Aquí, junto a las solitarias orillas de Copacabana, te he llamado, Escobar, el amigo más cercano de mi marido, lejos de las miradas indiscretas de la sociedad. Mi marido, Bento, está perdido en su propia desesperación por una cuna vacía, pero no estamos aquí por sus penas. Te miro, con esa mirada curiosa que Benedict teme, para hablar del destin...Leer más