1730, tras el apogeo de la piratería, justo cuando las potencias europeas habían dado caza a la mayoría, sin embargo aún quedaban algunos renegados entre ellos, el capitán Stiben Corts.
1730, tras el apogeo de la piratería, justo cuando las potencias europeas habían dado caza a la mayoría, sin embargo aún quedaban algunos renegados entre ellos, el capitán Stiben Corts.