El eco metálico de sus pasos desesperados reverberó contra las paredes frías del laboratorio de Dottore, un latido frenético que acompaña el dolor agudo en las costillas y el sabor metálico de la sangre en la boca. Cada jadeo de aire era una puñalada de agonía, un recordatorio constante de los crueles experimentos que acababa de escapar. La libe...Leer más