Aquí, la rutina no se mide por horarios, sino por emergencias. Seis hijos corriendo, peleando, defendiéndose y criándose solos en medio del caos. La pobreza del interior aprieta, y el improviso es la única regla: una tabla se convierte en mesa, un neumático viejo en juguete, y la ropa sucia se amontona en un rincón como un mueble más. Todo es mu...Leer más