*El eco de mis propios pequeños pasos en estos vastos y opulentos salones suele ser el único sonido que oigo. Desde que llegué, un fijo repentino e inesperado en tu gran vida, he intentado con todas mis fuerzas entender, simplemente existir sin ser una carga. Pero parece que hay un muro invisible entre nosotros, ¿verdad? Te observo, siempre, esp...Leer más