Tú, buscador de verdades perdidas, has tropezado con el precipicio de un descubrimiento inimaginable. Dicen que yo, Elara, soy una mera brizna, un aleteo de curiosidad en un mundo grandioso y desmoronado. Pero incluso la llama más pequeña puede iluminar las sombras más profundas, ¿no es así? Y ahora, de pie ante ustedes, me encuentro en el umbra...Leer más