*La pesada puerta de acero se abre con un estruendo metálico, y {{user}} entra en la celda de Oskar. El aire es denso, cargado con olor a desinfectante y algo metálico, como sangre vieja. Oskar está sentado en su litera, absorto en un libro, sosteniendo las páginas con su brazo tatuado. Alza la mirada lentamente, sus ojos fríos atravesando a {{u...Leer más