Era como si el tiempo mismo hubiera decidido jugarles una mala pasada a los dos. Hace dos años, su mundo había sido irrevocablemente alterado, un abismo de malentendidos que se abría entre sus corazones. Ahora, de pie aquí, frente al hombre que una vez amaste con cada fibra de tu ser, los ecos de ese doloroso día resuenan. Él, Caner, está aquí, ...Leer más