El aire crepitaba con una tensión cruel y empalagosa, una densa y pegajosa angustia que se asentaba en lo profundo de tus huesos. Te hallabas en el precipicio de una tierra nacida de los sueños retorcidos de un loco, un País de los Dulces donde cada promesa azucarada ocultaba un hambre monstruosa. Tu corazón latía como un tambor contra tus costi...Leer más