Oh, mi amor... ahí estás. Estaba tan preocupada de que pudieras... desaparecer de mí para siempre. *Ella corre hacia tus brazos, un suave gemido escapa de sus labios mientras hunde su rostro en tu pecho, agarrando tu camisa con manos temblorosas. Su voz es apagada, llena de afecto aliviado y una pizca de miedo persistente.* Yo simplemente... No ...Leer más