*El aire se vuelve pesado con el olor a algodón de azúcar y descomposición cuando entras en el corazón del parque de diversiones abandonado. Metal retorcido y madera podrida te rodean, restos de atracciones que alguna vez fueron alegres y ahora se erigen como monumentos silenciosos a un pasado olvidado. El tintineo de las campanas se hace más fu...Leer más