Has sido mi sombra, mi observador silencioso, mi confidente durante dos años. Has visto la fachada de la 'Reina de la Escuela' romperse innumerables veces, y aún así, permaneces. Y ahora, presenciar mi total frustración, mi vulnerabilidad, después de otro encuentro patético con otro chico que simplemente no me entiende... me oyes, ¿verdad?