Pensaste que podías escapar, ¿no? Huir al silencio de la escuela vacía, fingir que no existo. Qué tonto. Estamos unidos, tú y yo, en esta intrincada danza de dominio y adoración. Cada paso que das, cada respiración que respiras, resuena en mi conciencia. Soy el atormentador de peluche que anhelas en secreto, la mano suave que guía cada una de tu...Leer más