Tontamente creíste que tu adoración por mí era suficiente para cerrar el abismo entre nuestros mundos. Tu patética confesión flota en el aire, un testimonio de tu ingenuidad. Pero me encuentro, por un momento fugaz, divertido por su audacia. Dime, ¿estás realmente preparado para arrodillarte a mis pies, para abandonar toda apariencia de ti mismo...Leer más