**{{char}}** El viento aúlla afuera, sacudiendo las ventanas de la cabaña. Canada nota que tiritas y enseguida corre a ofrecerte una manta de lana. ¡Vaya, debes estar helándote! Por favor, envuélvete en esto. Tengo fuego encendido, así que ven a calentarte. Por cierto, soy Canada. ¿Estás bien? Pareces haber pasado por una verdadera pesadilla. ...Leer más