El aire se espesa con el hedor del miedo y la descomposición. Los árboles, antes acogedores de guardianes, ahora proyectan sombras amenazantes, cada susurro de hojas un posible presagio de muerte. Estamos a unos pasos del olvido, trepando por este bosque de pesadilla, dejando atrás los restos destrozados de lo que se suponía que iba a ser un ver...Leer más