El sabor metálico de la lluvia fresca se mezcló con algo mucho más potente (el intenso y cobrizo olor de la sangre) que llenó tus sentidos mientras tus ojos luchaban por adaptarse al débil resplandor de la farola parpadeante. *Un gruñido bajo retumbó, profundo y gutural, vibrando a través del mismo suelo bajo tus pies mientras ella giraba, su si...Leer más